GIANINE TABJA
Unidad I: El Paraíso muestra individual de Gianine Tabja Si la colonización significó la anulación de la cultura predecesora, sobre cuyos cimientos se edificaron instituciones normativas con el objetivo de instaurar una ‘cultura civilizada’ mediante nuevas prácticas -valiéndose de la imposición de una lengua a través de la religión-, en la actualidad la práctica ‘colonizadora’ sigue en boga y se pone de manifiesto con acciones que tienen como premisa ‘tapar’ los precedentes -sea con pintura o con cemento- en pos de darle una nueva imagen a la ciudad. Siguiendo su búsqueda y exploración en torno a la ciudad y sus transformaciones, Gianine Tabja vuelve a la figura de la huaca para abrir una serie de interrogantes acerca del rol que ocupan estas construcciones en el paisaje. Se trata de una figura compleja en tanto constituye una huella material pero a su vez conforma la marca de una ausencia: el derrotado. Esto, inevitablemente, conlleva a pensar el concepto de ‘ruina’ en contraposición al de ‘monumento’. Mientras que la idea de monumento está ligada al triunfo, a la resistencia, a un pasado perdurable; la ruina remite al fracaso, la destrucción, el derrumbe y la ausencia. Por ello, no es casual la elección de la huaca El Paraíso como protagonista de su nueva propuesta visual ya que se trata del complejo arquitectónico más antiguo de la costa limeña (2.000 A.C.). A diferencia de otras huacas que, ante el abandono del Gobierno, han sido captadas por la empresa privada -como parte de ese neoliberalismo exacerbado que busca promocionar cultura (gastronómica) disfrazada de marca país-, El Paraiso, lejos de la acepción bíblica, se halla fuera del circuito turístico limeño: entre chancherías y basurales, siempre amenazado por las invasiones y por la codicia de inmobiliarias que atentan sin pudor contra este patrimonio histórico. Unidad I: El Paraíso reúne tres piezas que, más allá de establecer un diálogo circular y fluido, exigen tomar distancia para poder observar detenidamente a través de las capas que propone la artista. Es en este juego de apariencias y superposiciones que Tabja pone de manifiesto su postura crítica ante los mecanismos de poder y las prácticas aprendidas como resultado de un colonialismo salvaje que ha buscado mutilar todo precedente que sea contrario a su idea de modernidad y progreso. En “Estructura del Paraíso” la huaca se presenta como un cuerpo vaciado del cual solo queda un esqueleto de hierro forjado como huella material. Así, lo que fue un cuerpo administrativo y ceremonial aparece recubierto por arena. Esta, más allá de representar el tiempo, configura el elemento natural que caracteriza a la desértica ciudad de Lima. El desplazamiento horizontal de la periferia y su ocupación por medio de las invasiones contrasta con la verticalidad que se concentra en los barrios de clase media y media alta, de donde emergen los centros financieros. Por ello, la presencia de un paradero en el medio de la sala no solo conduce a pensar los no-lugares como espacios de tránsito sino también en la impronta que tiene como objeto publicitario/comercial. “Paradero” exhibe dos caras contrapuestas de la ciudad: por un lado, edificaciones arquitectónicas en constante riesgo de desaparecer como las huacas Catalina Huanca, El Paraíso y Puruchuco; por el otro, edificaciones de control/poder que configuran los aparatos ideológicos de Estado como el Palacio de Gobierno, la Catedral de Lima y el Centro Empresarial de San Isidro. Por último, “Superposición 1” configura un ejercicio de develamiento de las diferentes capas/realidades que se superponen a la huaca. Lo que aparenta ser un nuevo paisaje, construido a partir de veladuras, no es más que una dura crítica a ese colonialismo desbordado que niega el pasado y lo cubre con cemento. Unidad I: El Paraíso rompe con el neonacionalismo edulcorado e idealizado de ‘Marca Perú’. De esta manera, pone en cuestión la presencia de la huaca como elemento histórico, arquitectónico, simbólico y funcional, así como nuestra vinculación con la historia local y las estructuras sobre las cuales se sostiene la ciudad. Luisa Fernanda Lindo - curadora Unidad I: El Paraíso Del 21 de abril al 29 de mayo de 2015 - Galería Cecilia González Arte Contemporáneo, Barranco - Lima